¿Qué es un corte de salto (Jump Cut)? 5 formas de usar el corte de salto en el cine
¿Qué es un corte de salto (Jump Cut)? 5 formas de usar el corte de salto en el cine Explicación del corte de salto en el cine Al igual que el corte de coincidencia, el corte de salto es una técnica de montaje cinematográfico eficaz que puede representar saltos en el tiempo. Si se utiliza correctamente, puede ayudar a la narrativa. Comenzaremos con la definición de corte de salto y luego hablaremos de cineastas como Spielberg y Guy Ritchie
¿Qué es un salto de corte (Jump Cut)? 5 formas de usar el salto de corte en el cine
Explicación del salto de corte en el cine
Al igual que el corte por encadenado (match cut), el salto de corte es una técnica de montaje cinematográfico eficaz para representar saltos en el tiempo. Si se utiliza correctamente, puede contribuir a la narración. Empezaremos con la definición de salto de corte y luego veremos algunas formas creativas en que cineastas como Spielberg y Guy Ritchie lo utilizan.
¿Qué es un salto de corte?
El salto de corte consiste en interrumpir un mismo plano mediante un corte, de modo que el sujeto parezca avanzar en el tiempo de manera inmediata. Aunque la mayoría de las técnicas de montaje están diseñadas para “ocultar” el corte, el salto de corte es una elección estilística que hace el corte completamente visible.
Algunos cineastas consideran que el salto de corte es intrínsecamente negativo porque llama la atención sobre la naturaleza construida y montada de la película. Se considera que viola el montaje de continuidad típico, cuyo objetivo es ofrecer una apariencia de tiempo y espacio fluidos al servicio de la historia.
El salto de corte se diferencia del match cut en que este último busca crear una transición fluida entre dos escenas distintas. El objetivo habitual del match cut es establecer una comparación metafórica entre dos objetos, temas o escenarios diferentes.
Cómo usar el salto de corte en una película:
En un montaje
Para amplificar la tensión
Para presentar personajes
Para enfatizar un estado mental
En entrevistas documentales
¿De dónde proviene el salto de corte?
El salto de corte existe desde el nacimiento del cine. La definición del salto de corte quedaría incompleta sin mencionar a un cineasta: Georges Méliès. Méliès utilizó esta técnica para crear ilusiones mágicas en pantalla. Como mago, aprovechó al máximo este recurso para crear algunos planos “mágicos” impactantes e inolvidables.
El grado de experimentación de Méliès con las técnicas de montaje lo convierte, en esencia, en el padre de los efectos especiales en el cine. Desde una perspectiva novedosa, la técnica del salto de corte de Méliès era perfecta; pero ¿cómo podían los cineastas integrar esta técnica de forma natural en el cine narrativo? En Rusia surgieron técnicas de montaje radicales agrupadas bajo el nombre de montaje soviético, pero Hollywood fue por un camino muy distinto.
Entre la década de 1920 y la de 1950, con el auge del sistema de estudios de Hollywood, la forma dominante de hacer cine valoraba la “invisibilidad”. También conocida como cine clásico de Hollywood, su objetivo era “ocultar” la estructura de la película. En teoría, esto sumergiría al público en la historia.
Romper esa ilusión y recordar al espectador que está viendo una película estaba prácticamente prohibido. Eso fue así hasta la llegada de la Nouvelle Vague francesa, que arrojó el libro de reglas por la ventana. Sin reconocer la aportación de los franceses, la definición de salto de corte seguiría siendo incompleta.
El salto de corte y la Nouvelle Vague francesa
El uso moderno del salto de corte comienza con Jean-Luc Godard y su innovadora película de 1960 Al final de la escapada (Breathless), sin duda una de las mejores películas de la Nouvelle Vague francesa. En la superficie, Al final de la escapada es una historia de amor criminal, pero todas las expectativas asociadas a ese tipo de relato son sistemáticamente subvertidas.
En un momento dado, los dos protagonistas van en coche. La cámara permanece fija sobre Patricia (interpretada por Jean Seberg), pero saltamos varias veces, mediante jump cuts, a puntos futuros que parecen aleatorios e imprecisos.
Godard rompe deliberadamente la “invisibilidad” tan apreciada por el cine dominante de Hollywood y de Francia. El montaje aquí crea una sensación de disonancia que es claramente intencional. Según los estándares actuales, estos ejemplos de salto de corte quizá no parezcan tan radicales, pero en 1960 tuvieron un impacto enorme.
Cómo usamos hoy el salto de corte
Aunque el salto de corte sigue apareciendo a menudo en el cine, la técnica parece haberse popularizado de forma vertiginosa en Internet. Es especialmente querida por los videobloggers. Los jump cuts se han vuelto tan comunes en los vlogs que quizá ya ni siquiera los notes.
Es frecuente encontrar vloggers que graban un vídeo completo hablando a cámara. El plano cambia, señalando un cambio de idea o un salto hacia adelante en la historia, pero la posición del vlogger en el encuadre sigue siendo la misma.
Al montar planos, el objetivo final debería ser transmitir lo más importante. Por ello, entender cómo usar el salto de corte es una habilidad esencial que puede ayudarte a hacer la mejor película posible.
Usar el salto de corte en un montaje
La lista de Schindler (1993) es una de las mejores películas de Steven Spielberg. Narra la historia del empresario Oskar Schindler, que salvó del Holocausto a más de mil refugiados judíos polacos al contratarlos en su fábrica.
Hay un momento en la película en el que se usa un salto de corte de una forma que quizá no esperarías en una cinta de este tipo. Es, en esencia, un segmento de montaje cómico y juguetón dentro de un drama sombrío sobre el Holocausto.
Hay dos razones para elegir el salto de corte en esta escena. Primero, transmiten el paso del tiempo. Schindler se entrevista con muchas mujeres en su oficina. Como en cualquier montaje, podemos abarcar el proceso de manera rápida y eficaz, pero eso es sólo una consideración práctica.

En segundo lugar, estos cortes se usan aquí con fines humorísticos. Está claro que estas mujeres no saben escribir a máquina y, al mostrarlas de este modo continuo, se introduce un momento ligero en una película por lo demás oscura, una especie de interludio que, al mismo tiempo, hace avanzar la trama.
Deja que el salto de corte amplifique la tensión
En Corre, Lola, corre (Run Lola Run, 1998) vemos una aplicación completamente distinta del salto de corte. El novio de Lola debía entregar dinero a un jefe criminal, pero ha perdido 100.000 marcos, y ella necesita encontrar la forma de conseguir esa suma en apenas 20 minutos para salvarle la vida.
En esta escena, Lola entra en pánico, sopesando todas las posibles maneras de conseguir el dinero. Vemos una serie de ejemplos de salto de corte en los que Lola se exprime el cerebro.

Como indica la sinopsis, Corre, Lola, corre es una película de ritmo acelerado, sin tiempo que perder. Estos cortes subrayan justamente eso y nos introducen directamente en el estado mental de Lola. Acaba de recibir una noticia devastadora. Está ansiosa, desorientada.
Los seres humanos no están hechos para procesar la información de ese modo. El ojo desea ver un movimiento fluido y continuo, de modo que el salto de corte va en contra de ese ideal estético. Aunque muchas películas tratan de evitar este efecto, aquí funciona a la perfección. El montaje crea un estado de ánimo en el espectador que lo convierte en una técnica preferible a los planos y cortes convencionales.
Aplicar el salto de corte para presentar personajes
Snatch: Cerdos y diamantes (Snatch) es un thriller criminal de 2000 dirigido por Guy Ritchie sobre un grupo de delincuentes que intentan encontrar un diamante robado y un promotor de boxeo que trabaja para un jefe sádico.
La película incluye muchas de las técnicas características de Ritchie, entre ellas su gusto por el montaje rápido, que se aprecia sobre todo en la secuencia de apertura.
Los créditos iniciales contienen numerosos saltos de corte, además de otros despliegues de estilo. Toda la secuencia dura menos de 90 segundos y, en ese tiempo, Ritchie debe transmitir una gran cantidad de información.
Presentar personajes en el guion requiere esfuerzo, pero Ritchie encontró una forma eficaz de hacerlo desde el montaje. Su tarea es presentarnos 12 personajes, cada uno con una personalidad y unos objetivos propios. Para acelerar el ritmo, recurre a estos cortes para adelantar el tiempo y construir un auténtico impulso narrativo.
El ejemplo más evidente de salto de corte en la secuencia es la presentación de Mickey (interpretado por Brad Pitt). Recibe un fajo de billetes y sus compañeros intentan tocarlo. Mickey da varias palmadas; entre ellas hay un salto de corte, y en cuestión de segundos el público obtiene toda la información necesaria sobre ese personaje. Coincidentemente, se trata también de una de las mejores interpretaciones de Brad Pitt.
Esta escena con salto de corte cumple una doble función. El resto de la película será rápido y enérgico. Usar jump cuts desde el inicio deja claro al espectador qué tipo de película está viendo y que debe prepararse para abrocharse el cinturón.
Usar el salto de corte para enfatizar un estado mental
Uno de los momentos más sorprendentes y conmovedores de Los excéntricos Tenenbaum (The Royal Tenenbaums, 2001) es cuando Richie (Luke Wilson) intenta suicidarse. Justo antes de ese momento, comienza a cortarse el pelo y afeitarse. En esta escena sombría, vemos varios saltos de corte.
A simple vista, podría parecer una decisión meramente práctica: comprimir el tiempo y mostrar el proceso con rapidez. Pero piensa en el impacto emocional del momento.
En el cine, el salto de corte suele usarse para crear excitación o energía; sin embargo, en este caso se convierte en una forma poética de visualizar la tristeza. Wes Anderson no “necesita” mostrar a Richie cortándose el pelo. Compartir un momento tan íntimo con un personaje que está en su punto más bajo es claramente una elección del director. El salto de corte es una representación visual del estado emocional inestable y fragmentado de Richie.
Salto de corte axial
Existe un subtipo de salto de corte con un efecto parecido, pero que se ejecuta de manera ligeramente distinta. El salto de corte tradicional adelanta el tiempo dentro del mismo plano, mientras que el salto de corte axial simplemente salta en la perspectiva de la cámara sin alterar el tiempo.
En otras palabras, desde el mismo ángulo de cámara, el corte ajusta inmediatamente la distancia focal, ya sea más larga o más corta. Dicho de forma sencilla, con cada corte el sujeto del plano se vuelve más grande o más pequeño en el encuadre. El salto de corte axial funciona de forma similar a un zoom, pero sin el cambio gradual: aquí la variación es súbita y disonante.
Por ejemplo, cuando Elliott y sus amigos se esconden de las autoridades en E.T., el extraterrestre entra en pánico. En esa secuencia se producen saltos de corte axiales.
Alfred Hitchcock también era aficionado a esta técnica y la utilizaba en momentos de horror puro mediante jump cuts estridentes y perturbadores. Si recuerdas la famosa escena de la ducha en Psicosis, cuando Marion se gira hacia el asesino, la cámara se acerca cada vez más a su boca en un grito.
En Los pájaros hay otra escena así: Lydia descubre el cadáver de su padre tras el último ataque mortal.
Hitchcock siempre buscaba nuevas formas de brindar al espectador una experiencia que coincidiera con la del personaje (véanse también: la escena de la ducha mencionada arriba y el “zoom de Hitchcock” en Vértigo). En este momento, usar saltos de corte axiales para acercarnos cada vez más a la muerte hace que ese descubrimiento impactante resulte igual de sobrecogedor para nosotros.