Análisis de la película «Vértigo»: trama, personajes, temas e impacto
Análisis de la película «Vértigo» — trama, personajes, temas e impacto Muchas personas, después de ver «Vértigo» por primera vez, necesitan que alguien les explique la trama. Esta película de Alfred Hitchcock es fascinante, pero su estreno en 1958 fue decepcionante. Su taquilla estuvo muy por debajo de otras obras de Hitchcock de la época y recibió amplias críticas negativas por parte de los críticos de cine.
Análisis de la película «Vértigo» — Trama, personajes, temas e impacto
Muchas personas, después de ver «Vértigo» por primera vez, necesitan que alguien les explique el argumento. Esta película de Alfred Hitchcock es fascinante, pero su estreno en 1958 fue decepcionante. Recaudó mucho menos que otras obras de Hitchcock de la época y recibió duras críticas de la prensa especializada. Más tarde, Hitchcock recompró los derechos de la cinta, pero no volvió a distribuirse ampliamente hasta 1983. Sin embargo, con el paso del tiempo, «Vértigo» fue ganando relevancia dentro de la filmografía de Hitchcock, pasando de ser una joya de culto a convertirse en la favorita de la crítica. Hoy se considera no solo una de las mejores obras de Hitchcock, sino también uno de los mayores logros de la historia del cine.
¿Qué tiene «Vértigo» para resultar tan hipnótica y cautivadora? ¿Por qué, aun después de estar 30 años fuera de circulación, seguía viva en la memoria del público? La respuesta está en su intrincada trama, su estructura narrativa impecable y sus temas tan sutiles como profundos.
Resumen del argumento de «Vértigo»
¿De qué trata la película «Vértigo»?
La trama de «Vértigo» comienza con una trepidante secuencia de acción. Seguimos al detective John “Scottie” Ferguson (interpretado por James Stewart) en una persecución sobre los tejados. Resbala, un compañero intenta ayudarle, pero Scottie sufre acrofobia y se queda paralizado; su compañero cae al vacío y muere.
A continuación, la línea temporal salta hacia el futuro: Scottie se ha retirado del cuerpo de policía debido al trauma de aquel suceso. Su amiga Midge le dice que necesita otro shock emocional para superar su miedo.
Gavin Elster, un viejo conocido de la universidad, le pide a Scottie que use sus habilidades de detective para seguir a su esposa, porque cree que está poseída por un espíritu maligno. Scottie acepta a regañadientes y empieza a seguir a Madeleine, la esposa. La ve detenerse ante un cuadro de una mujer llamada Carlotta Valdés. Tras investigar, Scottie descubre que Valdés se suicidó.

Scottie contempla… el cuadro • Trama de Vértigo
Gavin le revela a Scottie que Valdés era la bisabuela de Madeleine; es ella quien supuestamente la ha poseído.
Scottie la sigue de nuevo y esta vez presencia cómo Madeleine se lanza a la bahía de San Francisco. Él salta al agua para rescatarla. Después la lleva inconsciente a su apartamento y le quita la ropa empapada (todo un caballero… o no tanto).
Ella despierta y, tras una presentación incómoda, entre ambos empieza a surgir una conexión.

Ten cuidado, Scottie, parece que Madeleine va a saltar. • Trama de Vértigo
Al día siguiente Scottie observa cómo Madeleine oscila entre el control y la pérdida de control. Se besan junto al mar mientras las olas rompen en la costa. Es un momento muy romántico. Más tarde, Madeleine le cuenta un sueño que ha tenido, y Scottie reconoce el lugar del sueño: la misión de San Juan Bautista. Cuando llegan allí, se declaran su amor, pero la felicidad dura muy poco.
Madeleine sube corriendo al campanario y Scottie intenta seguirla, pero su acrofobia se lo impide. Ve impotente cómo Madeleine se precipita desde lo alto y muere.
Aunque la muerte de Madeleine se considera un suicidio sin responsables, Scottie cae en una depresión profunda, casi catatónica.
Cuando empieza a recuperarse, ve a una joven morena muy parecida a su amada fallecida. Se llama Judy Barton. Scottie le ruega que salga con él y ella finalmente acepta.
Judy comienza a escribirle una carta donde revela que en realidad es Madeleine, o, para ser exactos, que interpretó a “Madeleine”. Todo formaba parte de un plan de asesinato cuidadosamente diseñado por Gavin: sabiendo que Scottie tenía miedo a las alturas, hizo que siguiera a Judy para que pudiera ver cómo “Madeleine” se suicidaba y testificara que estaba poseída. La que saltó no fue Judy, sino la verdadera esposa de Gavin, atada en lo alto del campanario y arrojada desde allí por él. En realidad, todo era muy simple.
Judy decide romper la carta. De hecho, ama sinceramente a Scottie, y los dos inician una relación, aunque bastante turbulenta: él se obsesiona con transformar a Judy en Madeleine, comprándole ropa y tiñéndole el cabello. Judy se resiste, pero termina cediendo.

Judy interpretando a Madeleine • Sinopsis de la película «Vértigo»
Cuando Judy se pone el collar que se supone pertenecía a Carlotta, el engaño queda al descubierto. Scottie, furioso, la mete en el coche y se la lleva de vuelta al convento.
La obliga a subir con él al campanario y, cuando llegan arriba, ella se ve forzada a confesar el engaño (Scottie ya ha superado su acrofobia). Judy llora y le suplica que la perdone. En ese momento, una figura se acerca por detrás. Judy se sobresalta, retrocede, cae desde la torre y muere de la misma manera que en la muerte falsa en la que participó.
La figura resulta ser solo una monja, y el final de «Vértigo» nos muestra a Scottie mirando hacia abajo, contemplando a la mujer a la que ha perdido por segunda vez.
Por qué «Vértigo» es una de las grandes películas de la historia
Si solo lees un resumen de la trama de «Vértigo», quizá no entiendas por qué acabó siendo considerada un clásico absoluto del cine. Un tipo raro se ve envuelto en un enrevesado asesinato y se obsesiona con una de las participantes en el crimen. Suena como un martes cualquiera.
La historia es, por supuesto, interesante y el giro está muy bien resuelto. Pero lo que hace que «Vértigo» destaque de verdad son dos elementos principales: sus temas y su uso innovador del lenguaje cinematográfico.
En una película anterior, «La ventana indiscreta», Hitchcock exploraba la naturaleza voyeurista del cine desde el punto de vista del espectador. En «Vértigo» vuelve a una lectura metacinematográfica, pero esta vez desde la perspectiva del director.
Cualquier análisis de «Vértigo» tiene que partir de la figura de Hitchcock. Es bien sabido que era un director extremadamente exigente, obsesionado con la perfección y poco dispuesto a transigir. Tenía muy poca paciencia con los actores, a los que llegó a llamar “ganado”. Su relación con las actrices era aún más conflictiva.

El ejemplo más famoso quizá sea su relación con su musa Tippi Hedren. Hedren protagonizó dos películas de Hitchcock: «Los pájaros» y «Marnie». El director fue brutal con ella, no solo acosándola sexualmente, sino también desquitándose en el set cuando ella lo rechazó.
Durante el rodaje de «Los pájaros», Hitchcock hizo que usaran aves reales para atacarla; tras un día especialmente atroz, Hedren se desmayó por agotamiento físico y mental. La enviaron al médico, quien le recomendó al menos una semana de descanso. Hitchcock protestó y el médico le respondió: «¿Quiere usted matarla?».
Esa dinámica de control y maltrato hacia las mujeres aparece reflejada de forma clara e intencionada en la construcción de personajes de «Vértigo». Una de las escenas más desgarradoras es aquella en la que Scottie (en el papel metafórico de director) obliga a Judy a transformarse en Madeleine. A pesar de que está claro que eso la hiere, él es incapaz de detenerse: necesita que ella se vea perfecta, exactamente como él la imagina.
Aquí Hitchcock demuestra una notable conciencia de sí mismo. Aunque Scottie hace todo lo posible, nunca logra convertirla en la mujer ideal que tiene en la cabeza, en el personaje que ella misma interpretó. Judy también es una actriz: durante buena parte del filme, interpreta a “Madeleine”. El hecho de que Scottie no pueda volver a convertirla del todo en el personaje le resulta frustrante, igual que Hitchcock se enfadaba porque sus musas fuera de la pantalla no eran tan perfectas, elegantes y controlables como parecían ante la cámara.
Al final, esa forma erótica de dirigir resulta inútil y solo conduce al dolor y a la destrucción.
Este examen del propio acto de hacer cine es una de las principales razones por las que «Vértigo» ha perdurado: el dilema moral en el centro de la película sigue siendo, aún hoy, un dilema vigente en Hollywood, donde muchos cineastas influyentes se mueven en la difusa frontera entre ser directores exigentes y convertirse en manipuladores abusivos.
Son estos temas los que hacen de «Vértigo» una película tan fascinante, más allá de su dimensión de simple thriller. Es una obra densísima. En «Vértigo», el trabajo puramente cinematográfico es casi perfecto. Cada escena puede descomponerse para estudiar distintos elementos fílmicos: montaje, música, fotografía, dirección, interpretación, diseño de producción.
Desde el principio, «Vértigo» presenta a la mujer como un objeto moldeable. El primer plano de la película es un primerísimo primer plano de los rasgos de un rostro femenino. La cámara acaba deteniéndose en su ojo, y el título del filme surge de su pupila, algo que adquiere un doble sentido cuando Scottie llama a Judy la “alumna” de Gavin.
Después vemos una secuencia de animación experimental a cargo del gran Saul Bass (maestro de las cabeceras). Es hipnótica y muy creativa, y parece arrastrar también al espectador hacia su interior, igual que ocurre con Madeleine y Scottie.
Probablemente el recurso visual más influyente de «Vértigo» sea el travelling compensado (también llamado de forma muy apropiada “efecto vértigo”). En la película se usa como metáfora visual de la acrofobia de Scottie. Cada vez que se asoma a una gran altura, vemos el mundo desde su punto de vista mediante este efecto, que produce una sensación de mareo y desorientación.
Y esto no es más que la punta del iceberg formal de «Vértigo». El compositor Bernard Herrmann está en estado de gracia y crea una partitura maravillosa que permanece en la mente del espectador mucho después de terminar la película. El director de fotografía Robert Burks aporta composiciones visuales deslumbrantes en cada escena, como por ejemplo:

Final de la película «Vértigo»
James Stewart ofrece una de sus interpretaciones más matizadas, encarnando a un hombre profundamente atormentado que se mueve en una zona moral gris (un tipo de personaje que Stewart solía evitar). Kim Novak, como Judy, resulta devastadora, y construye uno de los personajes femeninos más complejos y conmovedores de toda la obra de Hitchcock.
«Vértigo» es una película creada por un equipo en el punto más alto de su creatividad, y se nota en cada fotograma.
El legado de «Vértigo»
Hoy en día, «Vértigo» sigue ejerciendo una enorme influencia sobre los cineastas. La revista Sight & Sound la ha elegido como la mejor película de todos los tiempos, y estas listas se consideran la referencia más prestigiosa en el mundo del cine.
Si has visto «Taxi Driver», no te sorprenderá la conexión que Martin Scorsese ha reconocido entre los largos recorridos en coche de su película y los de «Vértigo». «Taxi Driver» está llena de ecos del filme de Hitchcock, con Travis Bickle recorriendo las calles de la ciudad en su taxi.
Scorsese no es el único gran director que ha citado a Hitchcock. En «2001: Una odisea del espacio», de Stanley Kubrick, hay una famosa secuencia experimental en la que el protagonista viaja a través del tiempo y el espacio, claramente emparentada con este tipo de recursos.
Y estos son solo unos pocos ejemplos entre los muchos seguidores declarados de «Vértigo». El ADN de esta película está presente por todas partes en el cine de los siglos XX y XXI. La lista de obras influidas por «Vértigo» podría alargarse indefinidamente, lo que da una idea de la perdurable fuerza de su impacto.