Ejemplo de película en pantalla dividida: cómo la pantalla dividida cuenta historias
Ejemplo de película en pantalla dividida: cómo la pantalla dividida cuenta historias La imagen en pantalla dividida en sí misma es muy atractiva. Esta técnica tiene de por sí un carácter estilizado, y su esencia consiste en dividir nuestra atención entre múltiples encuadres. Precisamente por eso, la pantalla dividida suele utilizarse con bastante cautela. Sin embargo, si se emplea correctamente, la pantalla dividida puede crear yuxtaposiciones que se convierten en clásicos instantáneos.
Ejemplos de cine en pantalla dividida: cómo la pantalla dividida cuenta historias
La pantalla dividida es, en sí misma, muy atractiva. Esta técnica lleva de forma inherente un rasgo de estilización, y su esencia es dispersar nuestra atención entre múltiples imágenes. Por ello, suele emplearse con cautela. Sin embargo, usada con acierto, puede crear yuxtaposiciones instantáneamente icónicas que potencian el poder emocional de la historia. A continuación, un ranking de algunos de los mejores ejemplos de pantalla dividida en el cine.
10. Carrie (1976)
Brian De Palma adora los planos en pantalla dividida. Los empleó con ingenio tanto en Dressed to Kill como en Sisters, pero sus momentos más memorables con esta técnica están en Carrie.
Con la escena culminante de Carrie, De Palma creó una imagen clásica del cine de terror: el plano de Carrie cubierta de sangre es universalmente conocido. Pero lo que realmente amplifica el impacto de la escena es su uso de la pantalla dividida.
Cuando De Palma encuadra en primer plano el rostro de Carrie, vemos al mismo tiempo las puertas cerrarse y cómo empiezan a entrar en pánico quienes la atormentaron. De esta manera, destaca los poderes sobrenaturales de Carrie y, a la vez, la coloca en el centro del relato.
La pantalla dividida también intensifica el caos y la locura de la secuencia. Podemos ver simultáneamente cómo los distintos elementos del baile van entrando poco a poco en una espiral de descontrol.
9. (500) días con ella (2009)
(500) días con ella utiliza la pantalla dividida con una idea muy sencilla: el choque entre expectativas y realidad. Todos hemos sufrido la dolorosa experiencia de ver cómo unas expectativas poco realistas se hacen trizas contra los hechos. Y cuando eso ocurre en una historia de amor, todavía es más devastador.
Tom tiene una idea muy concreta de cómo será el encuentro con Summer, pero nada sucede como él imagina. El director Marc Webb no le hace explicar estas ideas mediante diálogos o voz en off; prefiere yuxtaponer expectativa y realidad y dejar que hablen por sí mismas.
El montaje es exquisito y mantiene a la perfección la precisión de cada beat. Lo ingenioso es que los beats se presentan desfasados: primero vemos la expectativa y luego la realidad. Esto permite al espectador experimentar por separado dos emociones totalmente distintas y, al mismo tiempo, compararlas con claridad. El resultado es un uso magistral de la pantalla dividida que nos regala la icónica imagen del “chico triste”:

(500) días con ella
8. Adaptation (El ladrón de orquídeas) (2002)
Adaptation recurre a una especie de pantalla dividida invisible. Es esta técnica la que permite que Nicolas Cage interprete a la vez a Charlie y a Donald en esta extraña comedia de Spike Jonze y Charlie Kaufman.
Este plano de pantalla dividida imperceptible divide la imagen en dos, en dos, en dos: en una mitad Cage es Charlie y en la otra es Donald. Figura en esta lista porque su ejecución es absolutamente perfecta. El ritmo, tan crucial en la comedia, está medido con precisión, y Cage, interpretando a dos personajes, ofrece una de las mejores actuaciones de su carrera.
En la escena mencionada, Kaufman incluso alude al uso de la pantalla dividida (en perfecta sintonía con el tono metanarrativo de Adaptation). Donald habla de efectos especiales, mientras que Charlie menciona Dressed to Kill, película que hace un uso intensivo de la pantalla dividida.
7. Conversations with Other Women (2005)
Conversations with Other Women está rodada íntegramente en pantalla dividida. Pero no es un mero truco visual: el director Hans Canosa utiliza esta técnica para mostrar las distintas perspectivas de los dos miembros de una relación. Gracias a la pantalla dividida vemos cómo cada personaje percibe al otro, lo que nos permite empatizar con ambos.
La técnica también abre la puerta a composiciones innovadoras.
Veamos esta escena:
Podría haberse rodado fácilmente con un plano medio de dos personajes, ya que claramente están uno al lado del otro. Pero Canosa emplea la pantalla dividida para, por un lado, mostrar de cerca a ambos protagonistas y sus emociones complejas, y por otro, introducir una distancia artificial entre ellos.
El propio Canosa montó la película y se atrevió a apostar por la división constante del cuadro como rasgo distintivo. Lamentablemente, en las versiones en DVD y Blu-ray se han eliminado la mayoría de estos encuadres divididos.
6. Annie Hall (1977)
Las comedias románticas son muy aficionadas a los planos en pantalla dividida. Por eso no sorprende que una de las comedias románticas más aclamadas e influyentes de la historia contenga también una de las escenas más brillantes con esta técnica.
La escena de terapia psicológica en pantalla dividida de Annie Hall ilustra perfectamente por qué este recurso es tan habitual en la comedia romántica. En la secuencia, Annie y Alvy acuden por separado al psicólogo para hablar de su relación. Sus visiones del amor son radicalmente diferentes, y ahí reside la esencia del género.
Diane Keaton y Woody Allen logran un tempo cómico perfecto, en parte porque el efecto de pantalla dividida estaba construido físicamente: los decorados de las consultas estaban levantados uno junto al otro en el set.
Probablemente sea la escena en pantalla dividida más memorable de Annie Hall, pero hay otra igualmente magnífica:
En este caso, la técnica se utiliza para comparar y contrastar. Es una forma creativa y visualmente poderosa de hacer comedia.
5. Cuando Harry encontró a Sally (1989)
Otra comedia romántica. Pero, a diferencia de la mayoría de los ejemplos anteriores, donde la pantalla dividida se centra en enfatizar las diferencias entre los personajes, Cuando Harry encontró a Sally emplea esta técnica para crear intimidad.
Cuando Harry encontró a Sally es una de las representaciones más brillantes de la relación entre amor y amistad en la historia del cine, y esta escena muestra claramente por qué.
Se trata de un momento trivial: dos amigos charlando por teléfono. Sin embargo, la pantalla dividida hace que, pese a la distancia, parezca que están compartiendo la misma cama. La conversación se siente como una confidencia de almohada y refuerza el vínculo entre Harry y Sally.
El resultado es una imagen cálida y emotiva que demuestra que la pantalla dividida no necesita ser estridente para tener un efecto poderoso.
4. Timecode (2000)
Al igual que Conversations with Other Women, Timecode se desarrolla íntegramente en pantalla dividida. La diferencia es que aquí se muestran cuatro imágenes simultáneas.
Timecode ocupa un lugar destacado en nuestro listado porque su realización es extremadamente compleja. El director Mike Figgis decidió que cada fotograma fuera un plano secuencia, lo que hace que el control del ritmo sea todavía más delicado.
Además, debe guiar la atención del espectador sin permitir que ninguna de las cuatro imágenes acapare por completo el interés. Para lograrlo, Figgis utiliza el sonido como herramienta principal. Si en uno de los cuadros ocurre el acontecimiento más relevante, el audio que escuchamos proviene de ese segmento.
Como sugiere el tráiler, la pantalla dividida genera una sensación de vigilancia. Podemos ver claramente qué hace cada personaje, incluso cuando, en una película convencional, la cámara nunca se fijaría en ellos. ¿Te has preguntado alguna vez qué hace un personaje después de que “acabe” la escena? Esta película está hecha para ti.
3. Hulk (2003)
Hulk fue uno de los primeros intentos de revitalizar el universo cinematográfico de Marvel. Quedó totalmente eclipsada por el Spider-Man de Sam Raimi y, en ese sentido, representa un camino que el estudio decidió no seguir. Con Hulk, Ang Lee construyó una película que imita de forma directa la estética del cómic.
Para ello, recurre constantemente a la pantalla dividida, componiendo el plano como si fueran viñetas. El público recibe múltiples informaciones visuales casi al mismo tiempo. Este recurso dota a la película de un estilo visual único y permite una narración condensada y muy eficaz.
Pese a lo estilizado del montaje, la película no cae en la caricatura ni en lo ridículo. El ritmo de Hulk es casi meditativo; es uno de los filmes de superhéroes más silenciosos que se han hecho. Esta combinación paradójica sólo podía lograrla alguien como Ang Lee.
Aunque la mayoría de las películas posteriores de Marvel no siguieron el camino marcado por Hulk, algunas de las obras más estimulantes de la franquicia sí lo hicieron de forma indirecta: fue el arrasador impacto del Hulk de los cómics lo que permitió que la saga Spider-Man: Un nuevo universo floreciera con tanta fuerza.
2. Indiscreta (1958)
Es muy probable que Indiscreta sea la responsable de la popularización de la pantalla dividida en la comedia romántica. Tal vez porque su uso es sencillamente impecable.
Al igual que en Cuando Harry encontró a Sally (que casi seguro se inspira en esta escena), Indiscreta muestra a sus dos protagonistas tumbados en la cama. Mantienen un diálogo lleno de coqueteo y agudeza, cargado de tensión sexual: es uno de los puntos culminantes en las carreras de Cary Grant e Ingrid Bergman.
Sin embargo, los encuadres de Indiscreta son más sugerentes que los de Cuando Harry encontró a Sally. La cámara se sitúa más alta, claramente con la intención de generar la ilusión de que comparten la misma cama.
Indiscreta es, en este sentido, un ejemplo perfecto de la inventiva de los cineastas bajo el Código Hays. Una de sus normas prohibía mostrar a una pareja no casada durmiendo junta. El director Stanley Donen recurrió a la pantalla dividida para sortear esta censura con ingenio.
1. Chelsea Girls (1966)
No es ningún secreto que Andy Warhol fue un artista que rompió fronteras. Su cine no es la excepción, y su película de 1966, Chelsea Girls, suele considerarse la cima de su obra cinematográfica.
Quien conozca sus cuadros sabe que Warhol era un entusiasta de la composición por paneles; por tanto, no sorprende que Chelsea Girls traslade esta idea al lenguaje fílmico. La película dura tres horas y media y se proyecta entera en pantalla dividida.
Se trata de una obra pionera en la representación de la cultura underground neoyorquina, radicalmente distinta del estilo del Hollywood de la época (no olvidemos que Indiscreta se había estrenado sólo ocho años antes). La pantalla dividida permite a Warhol capturar con más plenitud la energía de lugares como el Hotel Chelsea, donde ocurren innumerables cosas al mismo tiempo.

Los años de esplendor del Hotel Chelsea
Esta técnica otorga al espectador un cierto control. Al ver la película, uno puede elegir en qué cuadro concentrar su atención, lo que la distancia de muchos otros ejemplos donde la puesta en escena dirige la mirada de forma muy estricta.
La enorme duración de la pantalla dividida abre aún más espacio a la improvisación. En un principio, Warhol permitía que el proyeccionista decidiera libremente el orden de las bobinas. Pero incluso cuando se fija una estructura, la pantalla dividida sigue favoreciendo un híbrido de guion e improvisación. Las líneas narrativas aparecen y desaparecen casi al azar; basta una distracción para perderlas.
Para un artista de vanguardia, esta es una técnica especialmente adecuada, quizá la única capaz de hacer justicia a la vida de ese grupo tan importante que habitaba los márgenes de Nueva York. Chelsea Girls reúne todo lo que una película en pantalla dividida debería tener: innovación, pertinencia para la obra y una belleza visual extraordinaria.