Qué es la “regla de tres”: una técnica de escritura literaria
Qué es la “regla de tres”: una técnica de escritura literaria La regla de tres es una de las reglas más importantes en la escritura, pero ¿qué es exactamente la regla de tres? La exploraremos analizando ejemplos en oraciones, situaciones e historias, para comprender esta regla tan atractiva como práctica. Este artículo servirá como guía de referencia, para que pueda consultarlo siempre que se encuentre con un bloqueo en la escritura. ¿Por qué el “tres”?
Qué es la “regla de tres”: una técnica de escritura literaria
La regla de tres es una de las leyes más importantes en la escritura, pero ¿qué es exactamente la regla de tres? La exploraremos analizando ejemplos en oraciones, situaciones e historias, para entender esta norma tan sugerente como práctica. Este artículo sirve como guía de referencia a la que puedes acudir siempre que te atasques al escribir.
¿Por qué es importante la regla de tres?
Afecta a todo, desde la estructura de las oraciones hasta el desarrollo de la trama. Más aún, se ha convertido en un patrón de comunicación interiorizado por personas de todo el mundo. Iremos viendo cada uno de estos usos, pero primero definamos qué es la regla de tres.
¿Qué es la regla de tres?
La regla de tres es un principio narrativo que sostiene que a las personas les resulta más fácil comprender conceptos, situaciones e ideas cuando se presentan en grupos de tres. Con el tiempo, especialistas en antropología han confirmado que esta regla es un principio arquetípico que se aplica en tres niveles: oración, situación e historia.
Subtipos de la regla de tres
Tres palabras que expresan la misma idea (vida, libertad y búsqueda de la felicidad)
Tricolon: cuando tres elementos coordinados tienen un número similar de palabras o sílabas (veni, vedi, vici); (vine, vi, vencí)
Ya sabemos que esta regla es un principio importante de escritura, pero ¿cómo se aplica exactamente en esos tres niveles: oración, situación e historia?
La regla se aplica a las oraciones
Tal vez este sea el ámbito donde se usa con más frecuencia. Aunque pueda parecer forzado, en la práctica casi siempre resulta muy satisfactorio.
Por ejemplo, en nuestro artículo sobre “El escorpión y la rana” aparece esta frase: “El cuento de ‘El escorpión y la rana’ puede utilizarse para mostrar, subvertir y transmitir arquetipos de personajes”.
En este ejemplo, la oración utiliza la regla para resaltar tres verbos de acción: mostrar, subvertir y comunicar. Sin embargo, la regla no exige necesariamente verbos de acción; también puede funcionar con sustantivos.
Tomemos como referencia este ejemplo de nuestro artículo sobre las mejores películas de John Carpenter: sus historias exploran el lado oscuro de lo desconocido (the dark side of the unknown), la arrogancia de las instituciones humanas (the hubris of man’s institutions) y el terreno intermedio donde se encuentran la ciencia y el mundo espiritual (the middle ground where science and the spiritual world meet).
Marquemos estos sustantivos en negrita: el lado oscuro de lo desconocido, la arrogancia de las instituciones humanas y el terreno intermedio donde se encuentran la ciencia y el mundo espiritual. Suena fluido.
También puedes notar esta regla en marketing. Estos son algunos ejemplos que utilizan la regla de tres, como eslóganes publicitarios y títulos de películas:
El bueno, el malo y el feo / The Good, the Bad, and the Ugly
Lock, Stock and Two Smoking Barrels / Lock, Stock and Two Smoking Barrels
Para, mira y escucha / Stop, Look and Listen
Sexo, mentiras y cintas de vídeo / Sex, Lies and Videotape
¡Snap! ¡Crackle! ¡Pop! / Snap! Crackle! Pop!
En resumen, la regla de tres es un componente importante a la hora de crear buenos títulos y oraciones. Tenla presente cuando escribas, para que tu texto resulte más fluido.
La regla complica las situaciones
¿Cuántas veces, al ver una película o una serie, has visto a un personaje resumir el plan del villano en tres pasos?
“Planea atacar la nave que transporta a la princesa, capturarla y destruir su planeta natal”.
Esto no ocurre solo en Star Wars; aparece en casi todas las historias conocidas por la humanidad. Cuando uses la regla de tres para describir una situación, asegúrate de dejar lo más importante para el final.
Piénsalo: no conviene poner el punto más importante en primer lugar, porque los dos siguientes parecerían poco relevantes.
A veces lo más importante es, paradójicamente, lo más fácil de olvidar. En el guion de Star Wars, Obi-Wan Kenobi describe a Anakin Skywalker como “el mejor piloto de cazas estelares de la galaxia, un hábil guerrero y un buen amigo”.
“El mejor piloto de la galaxia” parece lo más importante, pero en realidad la “amistad” es el verdadero núcleo. Lucas utiliza hábilmente el número tres para crear una atmósfera emocional que resuena con el público.
La regla concreta la estructura de la trama
Esta regla es también la piedra angular de la antigua estructura en tres actos. La estructura en tres actos sostiene que cualquier historia funciona mejor dividida en tres partes: principio, nudo y desenlace.
La lógica de montaje de los tráilers
El poder del tres también se manifiesta a un nivel más amplio, como en las relaciones entre personajes. Estos son algunos ejemplos habituales:
Los tres mosqueteros
Los tres cerditos
Los tres chiflados
Las tres visitas a la cabaña de Zhuge Liang (San gu mao lu)
Harry, Ron y Hermione (Harry Potter)
Luke, Leia y Han Solo (Star Wars)
Bella, Edward y Jacob (Crepúsculo)
El fantasma de las Navidades pasadas, el de las presentes y el de las futuras (Cuento de Navidad)
Algunas de las relaciones entre personajes más famosas de la historia se basan en tríos. Hay tres formas de escribir sobre un trío de personajes: la primera es presentar a los tres juntos, en el mismo plano (como “los tres Reyes Magos”). La segunda es hacer que el conflicto estalle entre Harry, Ron y Hermione. La tercera es crear un triángulo amoroso entre Bella, Edward y Jacob. La diferencia entre la segunda y la tercera radica únicamente en si hay o no un componente romántico.
Los ejemplos de este artículo son solo algunas de las maneras de aplicar la regla de tres. La próxima vez que leas un texto o veas una película, fíjate en cómo el autor utiliza esta regla: es muy probable que descubras nuevos patrones narrativos.