Qué es el foreshadowing: ejemplos en el cine y la literatura.
Qué es la prefiguración: ejemplos en el cine y la literatura. ¿Alguna vez has visto una película o leído un libro en el que un giro de la trama te deja boquiabierto, pero cuando lo vuelves a leer descubres que todas las pistas, ahora obvias, ya estaban allí, subvirtiendo la historia? No eres el único. Estas pistas son una forma de prefiguración, una poderosa técnica narrativa que puede ayudar a garantizar que el fin
Qué es la anticipación (foreshadowing): ejemplos en el cine y la literatura
¿Alguna vez has visto una película o leído un libro cuyo giro argumental te dejó boquiabierto, pero que al revisarlo descubriste que todas las pistas —ahora obvias— ya estaban ahí, subvirtiendo la historia? No eres la única persona. Esas pistas son una forma de anticipación (foreshadowing), una poderosa técnica narrativa que ayuda a que el final, por disparatado que sea, se sienta merecido. Usar anticipación en tus historias puede crear expectación y mantener a tu audiencia cautiva hasta el final.
Anticipación
Cuando se utiliza bien, la anticipación puede ser muy eficaz para enganchar al público. Si es demasiado evidente, la audiencia puede perder interés. Si es demasiado sutil, puede pasar completamente desapercibida.
Antes de analizar ejemplos de anticipación en el cine, primero hay que definir qué es y cuál es su función. ¿Qué es exactamente la anticipación? ¿Cómo ayuda a contar tu historia?
¿Qué es la anticipación?
La anticipación (foreshadowing) es un recurso literario que se utiliza para insinuar o presagiar acontecimientos futuros de la historia. Puede ser una herramienta muy eficaz para generar curiosidad, intriga, suspense e incluso una sensación de armonía narrativa al final de una película o novela. Los escritores suelen emplearla al principio de la historia para preparar los eventos posteriores. “Insinuar” y “presagiar” son sinónimos de anticipación. Aunque se pueden clasificar los tipos de anticipación según sean más sutiles o más directos, su función principal es captar la atención del público.
- Crear suspense
- Acumular tensión dramática
- Fomentar la expectativa
Dos tipos de anticipación
Ahora que ya conoces la definición de anticipación, es posible que te vengan a la mente ejemplos de libros o películas de inmediato. Todos esos ejemplos pertenecen a uno de estos dos tipos de anticipación.
La anticipación directa se produce cuando un elemento de la historia insinúa de forma explícita un acontecimiento que está por venir. Esto puede hacerse mediante diálogos, un narrador o una profecía dentro de la propia historia.
Un ejemplo de anticipación directa puede encontrarse en Macbeth.
Shakespeare introduce a tres brujas en la escena inicial que enuncian claramente el destino de Macbeth: él “será rey en el futuro”, mientras que Banquo será padre de futuros reyes.
Es un uso ingenioso de la anticipación directa porque, a la vez que nos da información, también hace que tanto nosotros como los personajes queramos saber más. ¿Por qué Macbeth será rey y, sin embargo, la familia de Banquo terminará heredando el trono?
La anticipación indirecta se produce cuando un elemento de la historia insinúa lo que ocurrirá más adelante mediante pistas sutiles sobre los acontecimientos futuros. Estas pistas no son tan obvias y solo se comprenden plenamente cuando sucede aquello que presagiaban.
De ratones y hombres es un gran ejemplo.
A lo largo de todo el libro se alude a que Lennie mata accidentalmente cosas cuando las acaricia. Esto prepara el clímax entre Lennie y la esposa de Curley.
Aunque haya dos formas principales de definir la anticipación, ambas pueden lograr de forma eficaz el mismo objetivo si se utilizan bien. Captar la atención de la audiencia está en el centro del uso de esta técnica.
Anticipación y otros recursos
La anticipación puede confundirse con otros recursos literarios, o incluso referirse a ellos. Veamos algunos términos con los que suele relacionarse.
La pistola de Chéjov es una forma muy famosa de anticipación. El recurso hace referencia a la obra de Antón Chéjov y, en pocas palabras, establece que si aparece una pistola al principio de la historia, debe dispararse al final.
La idea central de esta regla es que cualquier detalle que enfatices al principio debe tener relevancia más adelante. ¿A qué te recuerda? Eso es anticipación.
La cortina de humo (o “red herring”) se vale del conocimiento que el público tiene de la anticipación para jugar en su contra. Supongamos que en el primer acto vemos un arma escondida bajo una almohada: asumimos que es una pista de que el arma se usará después. Si al final resulta ser falsa, o no se usa en absoluto, se trata de una cortina de humo. Es un elemento de la historia diseñado para conducirnos en una dirección y así sorprendernos después.
La anticipación insinúa el futuro; el flashforward nos lo muestra. Pero un flashforward puede ser lo bastante ambiguo como para funcionar también como insinuación. Por ejemplo, vemos un primer plano de alguien sacando una pistola de debajo de una almohada, pero no sabemos quién es ni con qué propósito, y luego regresamos a los hechos previos a esa revelación. Eso también es anticipación.
Ejemplos de anticipación en la literatura
Antes de aparecer en el cine, la anticipación ya estaba muy presente en los libros. Cualquier escritor, de cualquier género, puede aprender de algunos de estos ejemplos.
En la famosa tragedia de William Shakespeare hay varios casos de anticipación. Romeo dice: “Ven, muerte, y sé bien recibida. Así lo quiere Julieta.” Esto (bastante claramente) presagia el destino de Romeo y su amada.
Julieta también sueña con Romeo en el fondo de una tumba. Esto vuelve a insinuar que se avecina algo nada bueno.
El final de La pata de mono tampoco es precisamente optimista, y no llega sin advertencias previas. El anterior dueño del talismán mágico advierte al señor White: “La tiré al fuego. Si te la quedas, no me culpes por lo que ocurra. Sé sensato y vuélvela a arrojar al fuego.”
Tras leer esto, la mayoría de los lectores se ponen en guardia, preocupados de que las cosas vayan a empeorar.
Otro relato desalentador. John Steinbeck, en su célebre obra, insinúa el destino de Lennie (alerta de spoiler). En el libro, un personaje explica con detalle que los animales demasiado débiles para sobrevivir en un mundo cruel deben ser sacrificados por su propio bien. A medida que avanza la historia, George empieza a creer que Lennie también encaja en esa descripción.
Ejemplos de anticipación en el cine
Aunque existan principalmente dos tipos de anticipación, los cineastas han encontrado formas de aprovechar prácticamente todas las herramientas del lenguaje cinematográfico para presagiar la historia: desde el título de la película hasta el vestuario de los personajes. Analizar y desglosar algunos ejemplos puede ayudarte a detectar oportunidades de anticipación en tu propio relato que quizá antes pasabas por alto.
A veces, el propio título de la película presagia la trama. Esta forma de anticipación debe ser lo bastante ambigua como para despertar la curiosidad antes del visionado y, al mismo tiempo, cobrar pleno sentido cuando aparecen los créditos finales. Los hermanos Coen lo logran a la perfección en su película de 2007 No es país para viejos.
El título, creado por el escritor y guionista Cormac McCarthy, sugiere que Ed Tom Bell (Tommy Lee Jones) no encaja en la nueva generación de criminales a la que se enfrenta.
“Cuando no duermes, nada parece real.”
El club de la pelea es uno de los giros argumentales más conocidos del cine contemporáneo. Si la ves por segunda o tercera vez, probablemente notes una serie de pistas sutiles repartidas por toda la película que presagian que Tyler Durden (interpretado por Brad Pitt) no es real, incluido este fragmento de voz en off.
Si has visto Infiltrados (The Departed), sabrás que está llena de giros y que casi todos los protagonistas mueren, pero ¿sabías que el director Martin Scorsese dejó pistas muy claras sobre qué personajes iban a morir? Inspirándose en el guion de Scarface (1932), Scorsese coloca una “X” en el encuadre de los personajes que mueren.
Este clásico “¿quién es el culpable?” mantiene al público intrigado hasta el último momento. ¿Cómo lo consigue? Sospechosos habituales equilibra con destreza la anticipación sutil e indirecta a lo largo del metraje con escenas de anticipación rápida y directa que conectan todos los puntos. El resultado es un giro final que sigue siendo de los más recordados más de veinte años después.
Este increíble desenlace ha sido imitado y parodiado durante años, en gran medida porque combina todas las pistas de anticipación para cerrar la historia de manera muy efectiva.
El truco final (El prestigio) es un gran ejemplo de cómo introducir suficiente anticipación como para mantener al público enganchado sin revelar el gran giro. Una de las mejores escenas es el truco del pájaro en la jaula de Alfred, en el que mata a un pájaro y luego lo “resucita”.
La anticipación es una de las herramientas más eficaces de las que dispone un cineasta para estimular la curiosidad del público y mantener su atención. Sin embargo, es importante saber cuánta anticipación necesita tu historia y de qué tipo. Un exceso puede hacerla predecible y aburrir a la audiencia. Muy poca puede volverla confusa o insatisfactoria, con el mismo resultado.
Intenta localizar algunos momentos en tu historia donde puedas aplicar técnicas de anticipación y comprueba cuáles funcionan mejor para ti.