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El estilo de montaje de Thelma Schoonmaker y su colaboración con Scorsese

Estilo de montaje de Thelma Schoonmaker y su colaboración con Scorsese Texto original de: https://www.studiobinder.com/blog/thelma-schoonmaker-editing-style/ La edición cinematográfica es una forma de arte subestimada y a menudo infravalorada

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El estilo de montaje de Thelma Schoonmaker y su colaboración con Scorsese

Texto original: https://www.studiobinder.com/blog/thelma-schoonmaker-editing-style/

El montaje cinematográfico es una forma de arte infravalorada, y a menudo poco apreciada. La edición es la columna vertebral de la realización cinematográfica: requiere un enorme esfuerzo y dedicación al oficio, incluido desarrollar un estilo de montaje propio y romper las reglas. Veamos a Thelma Schoonmaker, una de las montadoras más logradas y famosas de Hollywood, para entender qué la convierte en una de las figuras más destacadas del sector. En este artículo, conoceremos la biografía de Thelma Schoonmaker, su estilo de montaje único y, por supuesto, su colaboración de décadas con el cineasta y pionero técnico Martin Scorsese.

Cómo entró Thelma en el mundo del montaje

Schoonmaker es conocida por su trabajo en películas como Toro salvaje, El aviador, El irlandés, Los infiltrados, El lobo de Wall Street y muchas otras que probablemente te gusten. Veamos la vida de Schoonmaker antes de convertirse en la segunda montadora con más nominaciones en la historia de los Premios Óscar.

Thelma nació en Argelia, hija de padres estadounidenses expatriados, pero pasó su primera infancia en Aruba. No se mudó a Estados Unidos hasta los quince años, cuando se trasladó con su familia para continuar sus estudios. Sorprendentemente, montar películas no fue su pasión inicial. Estudió Ciencias Políticas y Diplomacia Internacional en la Universidad de Cornell.

Fue durante sus estudios de posgrado en arte primitivo en la Universidad de Columbia cuando empezó a abrirse rápidamente el camino hacia convertirse en una montadora galardonada.

Aunque Schoonmaker no comenzó en una escuela de cine, pronto encontró su verdadera pasión. Durante el curso, vio en The New York Times un anuncio de trabajo para un puesto de asistente de montaje. Se presentó, consiguió el empleo y en seguida descubrió que el trabajo le parecía fascinante, así que se inscribió en un curso de montaje cinematográfico en la Universidad de Nueva York (NYU).

En la industria del cine, las redes de contactos son clave para el éxito, y así fue también para Schoonmaker. En el curso de NYU conoció al joven cineasta Martin Scorsese, que le pidió ayuda para solucionar problemas de montaje en su primer largometraje. Desde entonces, han colaborado en 23 largometrajes (y la lista sigue creciendo).

Schoonmaker y Scorsese son conocidos por su gusto por la improvisación, algo que a ella le encanta. Por ejemplo, ¿recuerdas la escena clave de Los infiltrados en la que el personaje de Jack Nicholson saca un arma y apunta a Leonardo DiCaprio tras descubrir que es un infiltrado? Esa escena fue completamente improvisada, y la reacción de Leonardo fue totalmente real.

Me encanta montar material improvisado porque es como armar un rompecabezas; así es cómo se siente trabajar con escenas improvisadas. Tienes que encontrar la manera de que la escena funcione dramáticamente, y eso me encanta. — Thelma Schoonmaker

La colaboración con Martin Scorsese

Muchas personas exitosas dirán que la colaboración es un factor clave del éxito, y este es el caso de Schoonmaker y Scorsese, que juntos han creado muchas películas premiadas, incluyendo el largometraje de tres horas y media El irlandés.

A lo largo de su exitosa carrera, Schoonmaker se ha mantenido humilde, subrayando la importancia de la colaboración, el trabajo en equipo y la necesidad de garantizar que la visión del director se haga realidad. Las habilidades de montaje de Schoonmaker combinadas con el estilo de dirección de Scorsese han dado lugar a una de las mejores asociaciones de la historia del cine.

Montar una película está lejos de ser sencillo. Schoonmaker y Scorsese dedicaron una enorme cantidad de tiempo a crear las imágenes épicas de películas como Toro salvaje, que acabó siendo elegida como una de las mejores películas de la década de 1980. Por el montaje de este filme, Schoonmaker ganó su primer Óscar.

De hecho, la película fue tan exitosa y su colaboración funcionó tan bien que desde entonces ella ha montado todas las películas de ficción que Scorsese ha dirigido.

Una de las señas de identidad del montaje de Thelma Schoonmaker es su capacidad para trabajar con elementos improvisados, como puede verse en películas como Toro salvaje o El lobo de Wall Street. Schoonmaker afirma que fue su experiencia montando documentales lo que la ayudó a entrenarse para trabajar con material improvisado. Su colaboración con Scorsese es una auténtica relación creativa. Aunque la visión pueda ser de él, él confía en ella para ayudarle a materializarla. Esta es la clave de la relación entre director y montador: la comunicación.

El estilo de montaje de Thelma Schoonmaker

Si piensas que un buen montaje es aquel del que la gente ni siquiera se da cuenta, ese no es el caso de las películas de Thelma Schoonmaker. El secreto de un gran trabajo artesanal es abandonar las reglas tradicionales, y eso es precisamente lo que Schoonmaker y Scorsese han logrado con su estilo de realización y de montaje. El estilo de montaje cinematográfico de Thelma Schoonmaker y sus técnicas únicas son parte de la razón por la que las películas de ambos son tan exitosas.

Fotogramas congelados

Cuando una imagen individual se mantiene en pantalla, “congelando” la acción, se crea un plano estático (similar a una fotografía). En Uno de los nuestros, el recurso visual de Scorsese emplea fotogramas congelados para detener la acción en momentos clave de la vida de Henry. Por ejemplo, cuando mira hacia abajo, hacia la caja, y dice: “Desde que tengo memoria, siempre quise ser un gánster”.

También se ve cuando Henry quema el coche. El uso del fotograma congelado sirve para mostrar al público momentos decisivos tal y como Henry los recuerda, lo que nos permite empatizar más con el personaje.

Secuencias de flashes

Algo bastante autoexplicativo. Se trata de usar el destello de las cámaras fotográficas en el montaje. Schoonmaker utiliza los flashes de diferentes maneras en muchas películas de Scorsese para capturar distintos tipos de emociones. En El aviador, los flashes se usan como un efecto desorientador. Cuando Hughes lleva a Harlow por la alfombra roja, los destellos de las cámaras de los paparazzi iluminan el rostro de Hughes; los cortes con los flashes encadenados transmiten claramente su incomodidad ante tanta atención. El montaje con flashes ayuda a crear una sensación de desorientación y permite que el espectador sienta lo mismo que el personaje.

Cámara lenta

La cámara lenta es un efecto usado en montaje para que el tiempo parezca transcurrir más despacio. En Toro salvaje se puede ver esta técnica cuando el personaje de Ray Robinson deja a Jake literalmente bañado en sangre. Los puñetazos en cámara lenta funcionan en esa escena de pelea porque generan una yuxtaposición y una sensación mayor de caos. La cámara lenta incrementa la intensidad de la acción, construye tensión y mantiene al público al borde del asiento.

En última instancia, no existen verdades universales en el montaje. No hay una forma correcta, porque puedes cortar (o no cortar) según cómo quieras que se sienta el público.

A veces nos gusta cierta aspereza en el estilo de montaje de las películas, una aspereza que a los montadores de Hollywood no les suele gustar. Los montadores de Hollywood tienden a preferir un estilo muy pulido, en el que se han eliminado todas las asperezas. Pero a veces a Marty y a mí nos gusta dejar esos baches, porque le dan a la película cierta dureza, cierta sensación de realidad.

— Thelma Schoonmaker

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